Podcasting, profesionalización y marketing

En el pasado III Maratón PodcastBlog se tuvo la oportunidad de conversar con personajes más o menos populares relacionados de alguna forma con la publicación de contenidos en Internet, web 2.0, podcasting, blogging y un buen puñado de temas relacionados. Entre ellos estuvo Juanma Ortega, que participó en la tertulia sobre publicidad en los podcasts.
Juanma, como profesional de la radio, tiene una visión del podcasting muy básica (a mi juicio) y comercial. Para él todo lo que se publica debe tener cierto nivel de calidad en cuanto a contenidos y, sobre todo, a producción. Defiende la idea de que la única forma de popularizar este nuevo medio de comunicación es tendiendo hacia una clara profesionalización.
De esta forma el podcasting ganaría muchísima popularidad y al mismo tiempo atraería anunciantes. Evidentemente, que los anunciantes vieran en el podcasting una vía interesante para promocionar productos e invertir dinero sería de gran ayuda para hacer ver a los medios tradicionales que la publicación de contenidos en la Red se debería tener en cuenta en sus modelos de negocio. Esto es algo que en Estados Unidos ya está ocurriendo, es una realidad.
Los criterios de calidad de contenidos son bastante subjetivos. Personalmente aborrezco los programas de radio fórmula y si algo me gusta de los podcasts y de los blogs es que puedo pasar el rato leyendo y escuchando a gente sobre temas que conocen y de los que son unos apasionados. Pero esto, como digo, es subjetivo y está claro que si existen ciertos formatos es porque tienen respuesta por parte de la audiencia, que en cierta forma espera un tipo determinado de estructuras cuando accede a los medios de comunicación. Hablo claramente del público general y no del público más «enteradillo» o geek.
Donde discrepo totalmente de Juanma es en su exposición sobre la supuesta «seriedad» y nivel de producción necesarios dentro del podcasting para que los anunciantes puedan ver la oportunidad de usar los podcasts como plataforma publicitaria. Para Juanma, que viene de los medios tradicionales (no lo olvidemos), los anunciantes tienen mucho miedo a la imagen que pueden dar asociados a ciertos productos o actitudes.
Es decir, que si un podcaster quiere incluir publicidad en su podcast debe tener cuidado con lo que dice y como lo dice. No es censura, pero es claramente una autocensura impuesta por un supuesto sistema ya establecido en los medios tradicionales y que parece (según sus palabras) que es inamovible. Pongamos un ejemplo: si yo produzco un podcast sobre coches y quiero introducir publicidad no podría hablar mal de la marca que publicito, porque evidentemente me retirarían su confianza a la mínima.
Aunque parezca increible, esto ya ocurre en Estados Unidos, donde podcasts de video y audio son patrocinados por empresas cuyos productos son criticados libremente por sus creadores, que expresan su opinión personal y crítica.
En los blogs, una plataforma mucho más extendida y conocida por todos, ya existe una forma simple para los anunciantes de aparecer según sea relevante o no respecto a los contenidos que se publican en ellos. Hay servicios como Google Adsense que permiten a los autores ganar dinero con publicidad contextual. Si esos autores nombran determinados términos o marcas, apareceran sus anuncios en los banners publicitarios que se hayan incluido. Da igual si se habla bien o mal de un producto de una empresa determinada, el anunciante verá como aparece su publicidad allí donde sea relevante.
Desde el punto de vista publicitario falta madurez por parte del mercado hispanohablante en cuanto al desarrollo del marketing dentro de la distribución de contenidos audiovisuales en Internet. En Estados Unidos, donde el mercado publicitario en podcasts y programas en video está muy desarrollado, las empresas y las compañias de marketing han sabido adaptarse rápidamente a un nuevo mercado que es el único que va a crecer significativamente en los próximos años.
El otro asunto que me ha llamado la atención respecto a la incursión en el podcasting de Juanma Ortega ha sido la acusación por parte de muchos de que lo que hace «no es podcast sino radio por internet». Esta acusación, evidentemente, viene de los que consideran que los formatos radiofónicos (con contenidos y producción de estilo bien marcado), no se pueden considerar como un producto creado específicamente para la red, como son los podcasts.

Sigo el mundo del podcasting desde finales de 2004 y produzco un podcast desde comienzos de 2006. En todo este tiempo he podido ver como se creaba una comunidad hispana alrededor del podcasting y como existen en su interior corrientes de opinión bastante distintas respecto a como se consideran a si mismos y al podcasting en general.
Un tema que siempre levanta polémicas absurdas entre los podcasters es la forma correcta de definir qué es un podcast (o qué es podcasting). Además, el hecho de que en muchas ocasiones los medios de comunicación traten de forma muy simple el tema enfurece a muchos, sobre todo cuando se describe el podcasting como
Radio por Internet
Y sí, es cierto, el podcasting es una forma de crear programas de radio descargables por Internet. Un podcast es un programa en audio (como en la radio) y aunque no se tiene que usar obligatoriamente los formatos de la radio, también admite usarlos perfectamente. De hecho es recomendable estar atento a que se hace en la radio para aprender un poco de las formas correctas de hacer las cosas al crear programas en audio..
Luego cada uno es libre de seguir esas fórmulas academicistas o no. Son tan válidas como no seguir ningún patrón establecido y hacer lo que quieras sin ajustarte a una estructura determinada. Esa es una ventaja del podcasting, permite la experimentación igual que admite el uso de formatos radiofónicos.
Los más extremistas dicen que un podcast
es mp3 + RSS
Pero esto no define nada, solo describe una implementación técnica de podcast, una forma de publicar un podcast de las muchas alternativas existentes para hacerlo. Ni el podcast requiere que se use un formato de audio especifico ni un formato de feed determinado. ¿Es que acaso deja de ser podcast por usar audio en formato AAC y un feed Atom? Por supuesto que no.
Yo lo podría intentar definir como
Un programa en audio creado para su distribución por Internet que permite suscribirse a sus contenidos
Otra polémica ridícula es la de querer definir una línea de separación clara entre el audio y video. Si bien es cierto que se tiende a llamar podcasts a unos y videoblogs a los otros, se trata de contenidos audiovisuales, muy diferentes a la web hipertextual (ese hipertextual no, este otro) que hemos tenido hasta hace relativamente poco tiempo. Ambos formatos son nuevos y revolucionarios. El paso de un medio en formato texto a uno multimedia es lo que marca la verdadera diferencia respecto a la web clásica.
Aún y todo, el podcasting es un medio de comunicación similar en filosofía al blogging: publicación sencilla de contenidos en Internet, posibilidad de suscripción a esos contenidos, facilidad para comunicarse entre el autor y los usuarios. No creo que sea bueno considerarlo como algo totalmente diferente de los demás formatos de publicación de contenidos existentes que forman el llamado «social media» o «new media».
Evidentemente no se accede igual a los contenidos en texto que en audio o en video. Los hábitos de consumo de los usuarios son diferentes según el rango de edad, grado de alfabetización tecnológico o nivel cultural. Pero, al margen de esos hábitos de consumo, no existe ninguna diferencia fundamental entre la publicación de contenidos en texto, audio o video. Se trata de comunicación por Internet, de la posibilidad de acceder a contenidos a la carta según los intereses de cada individuo y permitir la democratización del uso de la Red como medio de comunicación.
Y por último, la pregunta que quedaría por responder sería ¿qué es ser podcaster? ¿a quién podemos considerar como podcaster? En la televisión o la radio sabemos rápidamente decidir quien es el presentador del programa o el locutor. En definitiva, sabemos distinguir quien es el comunicador. En el podcasting no está tan claro. Mucha gente considera como podcaster de verdad única y exclusivamente al que se curra todos los aspectos de la producción: desde el guión, los contenidos, el montaje, el diseño de la web, la locución, …
No ocurre lo mismo con el blogging. Cuando leemos un blog consideramos blogger al que escribe, al autor de las entradas del blog, al responsable de los contenidos. No nos planteamos si el blog es de diseño propio, alojado en un hosting personal o en un servicio gratuito. Aunque parezca mentira algunos se empeñan en crear esa distinción de podcasters «de élite». En un podcast los contenidos son el audio del programa.
Por lo tanto, la persona que realiza las tareas de locutor en el podcast y selecciona los contenidos a tratar debería ser considerada simple y llanamente como el podcaster, sin importar si publica los audios personalmente o es responsable de la edición del audio o del mantenimiento del sitio web del podcast. Cuando el trabajo de la publicación se reparte entre un equipo, eso no hace que el locutor deje de ser podcaster.
El medio audiovisual requiere de un nivel más de producción que la simple publicación de un texto y ha de tenerse en cuenta. Y si el contenido que se produce sigue las directrices ya conocidas de los medios tradicionales como la radio, eso no deja de ser simplemente un estilo de publicación y no debería marginarse a sus creadores porque sigan determinadas reglas «académicas».
Comentarios.
Hola Ramón.
Me parece muy interesante tu análisis, y creo que mantener polémicas respecto a concepciones puristas del podcasting, no le ayudarán a tomar de una vez por todas el impulso que, como herramienta de comunicación, sin duda alguna posee.
De hecho, considero que de las 3 definiciones expuestas, la tuya es la más apropiada, si bien eliminaría la restricción de tener que haber sido "creado" para su distribución en internet (lo que dejaría fuera a todos los podcasts originarios de la radio), reduciéndolo sencillamente en "audio a la carta a través de internet".
Por otra parte, en cuanto a los aspectos de calidad y "nivel de producción necesarios dentro del podcasting", yo no confundiría el contenido con el continente: el primero es el que manda, y siempre que resulte de interés, bastará con cubrir un mínimo nivel en su producción.
El contenido es el rey, y éste será el primer criterio que haga a ésta herramienta relevante o no para un anunciante.
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