Escuchar música gratis en internet

Escrito por Carlos Fenollosa en Análisis de Internet el 25 de junio de 2008

La cultura del "todo gratis"

Escuchando músicaEste artículo es, en cierta manera, la continuación del análisis de tiendas de música online que se publicó en marzo. Al final del mismo os prometí otra recopilación, esta vez sobre las diferentes maneras que existen para escuchar música gratis en España.

Mientras que en el anterior os explicaba qué hacer si queréis comprar vuestra música por Internet, con lo que esto conlleva —estáis reportando beneficios a los autores, podéis descargar material extra, se os ofrecen diferentes posibilidades de integración con reproductores de música y otras funcionalidades que los vendedores de música ya se encargan de recordarnos—, ahora revisaré las opciones que existen para descargar o escuchar música de forma gratuita. El matiz de descargar o reproducir música no es banal, porque no es lo mismo disponer de la música en cualquier sitio que tener que depender de una conexión a internet para deleitar vuestros oídos.

Antes de continuar, repetiré una frase que ha de estar siempre presente en vuestras mentes, pese a lo que digan las distribuidoras o los medios de comunicación. Bajar o copiar música para uso personal no es ilegal ni «piratería» en España; si nos leéis desde otro país, por favor, consultad la legislación local.

Me gustaría explicar un poco como funciona la descarga de música que algunos llaman "pirata". Mientras que determinadas páginas ofrecen música gratis a cambio de algunas contrapartidas, como publicidad o una mala calidad de audio, lo que la mayoría de usuarios entienden por "bajar música" funciona de la siguiente manera. Las cosas no aparecen en la Red por arte de magia, sino que otra persona las tiene que tener en su ordenador, y además debe haber autorizado expresamente que otros usuarios puedan acceder a ese contenido. Entonces, mediante el uso de programas P2P —conexión directa entre dos ordenadores— nosotros podemos acceder a sus ficheros, y ellos a los nuestros. Es decir, compartimos la información que hay en nuestros ordenadores, sea música, películas o ¡cuidado! documentos privados del trabajo. Si usáis programas de este tipo, id con cuidado y no expongáis todo vuestro disco, sólo lo imprescindible.

Logotipo EmulePara evitar a los típicos listillos que sólo quieren descargar y no compartir nada, la mayoría de programas o servicios automáticamente ajustan la velocidad de bajada o la cantidad de datos que se pueden bajar en función de los datos que se han compartido. De todas maneras, recordad que no se "gasta" el ancho de banda por compartir cosas y que, como he dicho antes, para que alguien pueda bajar, otro tiene que subir. Pese a que en España tenemos unos anchos de banda muy asimétricos —mucha bajada, poca subida—, compartid vuestras cosas en la medida de lo posible y todos saldremos beneficiados, vosotros los primeros.

En este artículo he agrupado las diferentes alternativas según el concepto que nos plantean. Empezaré con las más sencillas, que permiten descargar una canción de forma rápida. Después pasaré a comentar cómo bajar un álbum entero mediante programas P2P muy famosos, como Emule o los diferentes clientes de BitTorrent. Luego hablaré acerca de los servicios que permiten escuchar música online; primero los que ofrecen un valor añadido y después los portales comerciales. Finalmente, y quizá la parte más importante de la música online, os explicaré que existen algunas páginas donde los artistas ofrecen voluntariamente su música al público, ya sea como promoción o porque creen en la cultura libre.

Lo básico: bajar una canción

Aunque parezca algo pasado de moda, ¿recordáis cuando bajábamos las canciones una a una con el Napster? Aun hoy día, a veces necesitamos bajar sencillamente una sola canción, ya sea para completar un álbum que tenemos a medias, para escucharla al momento o por mil motivos.

Buscando música en GoogleA riesgo de parecer demasiado obvio, lo más sencillo es aquello a lo que estamos acostumbrados: buscar en Google. Claro está, hay maneras de facilitarnos la vida, y una de ellas es usar unas cadenas especiales de búsqueda para que no nos salga demasiada basura en los resultados. Haced clic en este enlace para ver a lo que me refiero —¡pero volved aquí para seguir leyendo el artículo! ;)

Estamos enviando a Google la siguiente búsqueda:

-inurl:(htm|html|php) intitle:"index of" +"last modified" +"parent directory" +description +size +(wma|mp3) "Nirvana"

Estos comandos, en realidad, están localizando aquellos servidores web donde alguien ha almacenado música y, seguramente por descuido, ésta ha quedado abierta al público. Algo así como un disco duro remoto. Si desglosamos los parámetros de búsqueda obtenemos lo siguiente:

  • -inurl:(htm|html|php) Significa que no queremos resultados de páginas web normales y corrientes: html, php. Estamos buscando carpetas de servidores y no blogs o portales.
  • intitle:"index of" +"last modified" +"parent directory" +description +size Estas palabras suelen aparecer cuando encontramos un "disco duro remoto" que está abierto al público
  • +(wma|mp3) Para que nos devuelva sólo aquellas carpetas donde hay ficheros de música
  • "Nirvana" Finalmente, esta es la palabra que estamos buscando. Podéis cambiarla e intentar localizar otros autores o canciones.

Por desgracia, como se suele decir, «hecha la ley, hecha la trampa», y esta vez algunos aprovechados han hecho la «trampa de la trampa» y han publicado páginas que Google indexa como si fueran carpetas abiertas al público, pero en realidad son webs con publicidad y nada de música gratis. Sin embargo, a raíz de este truco, han aparecido buscadores de música en carpetas públicas, como Dilandau y mp3gle

Dilandau y mp3gle

Ambas páginas son muy similares, tanto en interfaz como en características. Su uso no podría ser más simple: introducimos el nombre de la canción que queremos escuchar y se nos devuelven una serie de resultados que se han encontrado «por ahí». Dilandau incluye el videoclip de la canción, si existe en youtube, junto a una valoración de los usuarios, mientras que mp3gle muestra temas y artistas similares.

La legalidad de estas páginas se basa en que, como Google, sólo son buscadores de archivos que están disponibles en la Red; vamos, que son una interfaz diferente para el "truquillo" que os he explicado anteriormente. Debido a que los archivos están fuera de su control, es muy probable que la velocidad de descarga sea exasperantemente lenta.

Por lo que respecta al resto de características, estos sistemas son muy básicos y fáciles de usar, aunque poco potentes. Si usamos la búsqueda avanzada de Google conseguiremos ajustar mejor los resultados a costa de dificultar la tarea.

Si a veces ya es difícil localizar los archivos bien codificados y a una calidad aceptable con muchos programas, en este caso estamos navegando completamente a ciegas y nos arriesgamos a bajar cualquier basura. A su favor, claro está, tenemos que la música no tiene DRM y podemos hacer con ella lo que nos dé la gana.

En resumen; estas páginas cumplen muy bien su función, que es la de bajar una sola canción de vez en cuando, pero nada más. Si queremos descargar todo el álbum tendremos que probar el siguiente método.

Bajar un disco entero mediante p2p

Red P2P Este artículo no pretende ser un análisis de los diferentes sistemas P2P, pero se hace necesario revisar los programas más populares, y sus pros y contras.

BitTorrent

Empezaré hablando del que, para mí, es el mejor sistema de descargas: el BitTorrent. Informáticamente hablando, sus métodos de compartición son impecables, y si os interesa profundizar en el tema lo mejor es que leáis un poco de literatura al respecto. Sus principales ventajas son:

  • No necesita «abrir los puertos»
  • Es mucho más eficiente con el ancho de banda. Un ejemplo: si detecta que la persona de la que te estás bajando el archivo está cerca de ti, le dará prioridad.
  • Es un sistema justo; cuanto más subes, más bajas.
  • Existen multitud de páginas web con índices de descargas y varios programas para todos los sistemas operativos
  • Ha conseguido popularizarse fuera del mal llamado «ámbito pirata»: se usa para bajar actualizaciones de sistemas operativos o para compartir datos multimedia en redes.

Para descargar cosas con BitTorrent procederemos de la siguiente manera:

  1. Vamos a una página de descargas. Las más famosas y fiables son The Pirate Bay, una organización sueca que está a favor de las descargas; Mininova, que permite los comentarios y contiene páginas índice para series y categorías, y Youtorrent, un «buscador de buscadores», que encuentra ficheros raros que están desperdigados por ahí.
  2. Buscamos el contenido que nos interesa, revisamos los comentarios de los usuarios y la lista de archivos, y entonces descargamos un fichero torrent
  3. Este fichero torrent debe abrirse con un programa de decargas. Yo recomiendo Transmission para Mac y Linux, y μtorrent para Windows. Otro programa famoso es Azureus, pero es demasiado pesado, más difícil de usar e incluye demasiadas funciones inútiles que complican la interfaz.
  4. Una vez abierto, el programa se encargará de bajar los archivos, y el usuario no tiene que hacer nada más

Localizando el fichero en la web
Primero buscamos el archivo...
Descarga del fichero Torrent
Lo bajamos a nuestro ordenador...
Bajando con Transmission
Y lo abrimos con nuestro programa de descargas

Ahora sólo queda esperar un poquito y el fichero se irá bajando.

El vocabulario básico para usar estos programas es muy simple. Un fichero Torrent es el índice que le dice a nuestro programa cómo empezar a descargar los datos. Hay dos tipos de usuarios, los seeders y los leechers. Los primeros ya han acabado la descarga y están ofreciendo los datos al resto, que son los segundos. El ratio es la cantidad de información que habéis subido en función de la que habéis bajado; si lo tenéis por encima de 1 es que habéis compartido el fichero entero con otra persona, permitiendo así la distribución del mismo.

BitTorrent, debido a la forma en que se diseñó, es un sistema utilísimo para bajar ficheros «recientes» sin saturar el servidor principal, como por ejemplo los discos de instalación de GNU/Linux. La velocidad de descarga con BitTorrent es superior al acceso directo, porque los usuarios comparten su ancho de banda de subida y así alivian la tarea del servidor. Algo parecido pasa con las descargas de música: los ficheros BitTorrent suelen caducar al cabo de unos meses, y a veces es difícil encontrar contenido muy específico, teniendo que recurrir al Emule.

Respecto al contenido, de momento, parece que hay más material anglosajón que castellano, por lo que es el sistema perfecto si buscáis álbumes «pop» de grandes artistas internacionales. Respecto a películas y series, también es el sistema favorito para distribuir films o episodios recientes en inglés.

Pese a todo, BitTorrent es la forma más rápida de descargar contenido de internet, es un sistema justo y hace buen uso de nuestro ancho de banda. Antes de recurrir a otras alternativas, mirad si hay un torrent que contenga lo que estáis buscando.

Emule

Emule ha sido, durante muchísimos años, el sistema favorito por los españoles para descargar cosas de la Red. Consiste en el típico programa «todo en uno», inspirado en Napster; desde una sola ventana lo podemos hacer todo. Veamos sus principales características:

  • Su diseño integrado lo hace más fácil de usar para los principiantes. Desde el mismo programa se puede realizar una búsqueda de contenidos y bajar los ficheros.
  • La mayoría del contenido es español; y no me refiero a que haya mucho, sino a que representa la mayoría —mayoría ponderada, para los puristas. Cada vez es más difícil encontrar material anglosajón. Ojo, que no me refiero al idioma, sino a productos que se consumen en los países hispanohablantes.
  • Por su diseño, sufre de un problema crónico de «fakes»: Archivos que no contienen lo que indica su nombre. El ejemplo más típico es bajar un fichero llamado «BANDA SONORA DE LA SIRENITA.RAR» y que contenga porno. Por suerte, este problema se solucionó parcialmente permitiendo los comentarios y valoraciones para cada fichero.
  • Para usarlo correctamente es necesario «abrir los puertos del emule» y, además, su uso del ancho de banda no es demasiado bueno.
  • Hay clientes para los principales sistemas operativos: Windows, Linux, Mac y el resto de UNIXes

aMule
El programa aMule, realizando una búsqueda en los servidores eMule desde Mac

Debido a su popularidad, si realizáis una búsqueda en Google por «Emule» os aparecerán muchos resultados engañosos, con páginas de intermediarios y desinformación. Acordáos de bajar siempre el programa oficial u otro que os dé confianza, porque existen algunos programas que, bajo la máscara de Emule, contienen virus o sencillamente no funcionan bien.

Otros

En realidad, existen muchos más programas de descarga P2P, pero no merece la pena comentarlos en profundidad porque el contenido que tienen es muy escaso en comparación con BT y Emule. Aunque los fans de Pando me critiquéis por ello, prácticamente nadie usa este sistema, que resulta ser muy eficiente también y cuya tecnología se está licenciando a algunos ISP para favorecer la distribución de contenidos. En los USA comparten mucho contenido a través de LimeWire, aunque en España todavía tiene menos usuarios que Pando. Finalmente, DC++ es un software orientado a redes locales, muy popular en las partys informáticas y que ofrece unas velocidades de descargas tremendas con una carga ligera de la CPU.

Escuchar música online

En el artículo sobre redes sociales os adelanté una de mis páginas favoritas: Last.fm. Se trata de una página completísima, que hace las funciones de reproductor de música, red social, directorio de artistas, wiki con información musical, recomendador de canciones y buscador de contenido relacionado como vídeos.

Si en el párrafo anterior no os habéis sentido abrumados, quizá sea porque no me he explicado bien. Last.fm es una página de visita obligada para cualquier aficionado a la música que desee desengancharse de los «hits» del verano que ponen en la radio y localizar música acorde con sus gustos, no con los de las productoras musicales.

Recomendaciones last.fmLast.fm se basa en el scrobbling (notificar de la música que escuchas) y streaming (escuchar música desde sus servidores). Funciona así:

  1. El usuario se registra de forma gratuita. Hay una opción de pago que nos dará prioridad en caso de saturación de los servidores y la posibilidad de personalizar aún más nuestra música.
  2. Una vez dentro de la web, descargaremos el programa cliente de Last.fm. Este programa enviará a los servidores un aviso cada vez que escuchemos una canción, y además permitirá escuchar la radio de Last.fm desde nuestro ordenador, sin necesidad de entrar a la página. Existen programas alternativos, como el GimmeSomeTune para Mac, que además tiene muchas otras funciones, y además casi todos los reproductores musicales de Linux permiten tanto el scrobbling como el streaming con tu cuenta de usuario.
  3. Con el paso del tiempo, Last.fm creará automáticamente nuestro perfil musical, basándose en las canciones que hemos ido escuchando, y nos ofrecerá la posibilidad de descubrir grupos similares a los que nos gustan. El usuario puede personalizar el filtro para descubrir grupos indies o bien escuchar música más comercial.
  4. Además, permite escuchar una emisora de «Artistas similares al grupo XYZ» o bien «Música catalogada como ABC», siendo XYZ cualquier grupo y ABC cualquier palabra relacionada con la música.
  5. En cualquier momento de aburrimiento podemos navegar por su web para hacer amigos, crear grupos de usuarios, escuchar fragmentos de 30 segundos de prácticamente cualquier canción, leer o escribir información sobre artistas, descubrir fechas de conciertos o crear un blog.

La única limitación de Last.fm, que considero razonable, es que no permite escuchar una canción concreta. De lo contrario, ¿por qué íbamos a pagar por la música?. La empresa responsable de esta web ha cerrado acuerdos con varios sellos musicales para que les permitan distribuir la música bajo estas condiciones. Además, tampoco es posible hacer pausa ni volver a escuchar la canción anterior, ya que tiene la filosofía de «ser una radio».

Si aún no os he convencido para que os creéis una cuenta de usuario en Last.fm, probablemente sea porque no os gusta la música.

Last.fm
La página de usuario de Last.fm

Otra página con la filosofía de Last.fm es Pandora, una iniciativa del Music Genome Project. Este grupo intenta crear relaciones entre canciones, no a través del comportamiento de los usuarios sino del análisis de los acordes y la música. Por desgracia, Pandora sólo está disponible en los EEUU y filtra todas las IPs que no sean de ese país. Lástima.

Portales comerciales

Radio Terra Pese a las fantásticas alternativas que os estoy presentando, todavía hay empresas que intentan vendernos su música y promocionar a los artistas que no necesitan promoción. ¡Qué se habrán creído! ;)

Prácticamente todos los grandes portales de Internet (MSN, Yahoo, Terra y demás) tienen una galería o tienda musical con vídeos promocionales y contenido oficial de los artistas. Estas páginas suelen ser muy útiles para ver los videoclips oficiales de los artistas u obtener otra información de primera mano.

Me gustaría haceros un análisis más detallado de estos portales, pero creo que no merece la pena. Son todos muy parecidos, ofrecen radios ligeramente personalizables pero están inundados de publicidad y la calidad de la música es bastante lamentable. De todas las alternativas mi favorito es Yahoo! Música, por su interfaz y la radio a la carta, aunque también podéis pasear por MSN Música (sólo con IE), mp3.com o Terra Música.

Música libre

Si estás leyendo Referenta es muy probable que sepas la diferencia entre Libre y Gratis pero, por si acaso, la voy a recordar. Gratis significa que no tienes que pagar por obtener la música, mientras que si se trata de música Libre, tienes derecho a redistribuirla —bajo ciertas condiciones— libremente.

Esta diferencia es muy significativa, especialmente en cuanto a filosofía. Los autores de música libre creen en la libertad de la cultura, y desean que su obra se distribuya a cualquier persona que la quiera escuchar. Es decir, su propia música es la mejor publicidad. Pese a lo que pueda parecer, no todos los artistas piensan así.

Música
Foto: edgegod

La música gratuita no requiere un pago previo para escucharla, pero no permite la redistribución. En caso de que un grupo te guste muchísimo, no puedes copiar el disco y pasárselo a un amigo para que lo escuche. Se ve que las productoras piensan que la gente es capaz de pagar por música que ni siquiera saben que existe.

Portales como Myspace popularizaron la redistribución de música de grupos independientes (indie), y algunos se hicieron muy famosos gracias al boca a oreja internetero. Esto demuestra que no es necesario una gran promoción multimillonaria por parte de una discográfica para demostrar al mundo que tu música vale la pena. Es más, la promoción seguramente ayuda, pero todos sabemos que la calidad suele ser inversamente proporcional al bombo y platillo con que anuncian un producto.

JamendoHay dos páginas que brillan por su calidad y transparencia; se trata de Jamendo y Magnatune. No soy músico, por lo que si hay «alguien en la sala» que pueda confirmar o desmentir esta información, todos se lo agradeceremos.

Jamendo, como comentaba, es un portal donde los artistas te permiten escuchar, descargar y compartir su música. Su eslógan es libre, legal e ilimitado. A fecha de hoy tienen 10.000 álbumes disponibles y algunos artistas muy buenos, como Carlos Saura o Brad Sucks. Tiene un reproductor online que permite escuchar el disco desde el navegador, descargar el álbum en formato mp3 u ogg, o también crear listas de reproducción personalizadas con tu música favorita.

Magnatune es otro pionero en el mundo de las discográficas libres. Permite escuchar y descargar de forma gratuita la música y redistribuirla sin ánimo de lucro. En caso de que se necesite una licencia para el uso comercial, se puede obtener previo pago de un precio razonable, y estos beneficios se dividirán al 50% entre la empresa y el artista. La interfaz es similar a la de Jamendo, con la posibilidad de escuchar o descargar la música que hay disponible.

Magnatune

Otra página, podsafe music network, merece una mención especial, porque ofrece la libre distribución de la música para podcasts. En el resto de condiciones difiere mucho de la filosofía de Magnatune y Jamendo, pero es un portal muy interesante para los amantes de la música libre. Para acabar el listado, musicalibre.info es una página en castellano que recopila álbumes de diversos artistas en español con licencias libres.

Descargas directas

Algunos ya afirman que hemos entrado en la era de las "descargas directas" y que se pueden encontrar muchos ficheros alojados en servidores gratuitos, como Rapidshare, Megaupload y similares.

Este servicio, de estar disponible, conlleva una gran ventaja: el fichero bajará bastante rápido, porque se trata de una descarga directa desde un servidor y no de conexiones P2P. Sin embargo, aquí acaban los puntos positivos. Por desgracia:

  • Muchos archivos están protegidos con contraseña, a causa de un irónico «código de honor» de la gente que sube estos ficheros y no quiere que otra gente «se los robe»
  • Estos servidores de descarga gratuita tienen límites de transferencia, y si el fichero que quieres bajar es bastante grande, tendrás que esperar mucho tiempo o bien pagar una cuota mensual.
  • Es necesario localizar una web de confianza que enlace a alguno de estos ficheros, lo que no es sencillo.
  • Los ficheros caducan al cabo de cierto tiempo y es muy difícil encontrar material antiguo.
  • En función de tu conexión, es posible que un archivo baje más rápido mediante P2P que mediante descarga directa.

Aun con todo, si consigues un enlace directo a un fichero que te interesa, y no requiere contraseña, ni ha caducado, ni has sobrepasado el límite de transferencia del servidor, lo podrás bajar en un abrir y cerrar de ojos. ¡Felicidades!

Cosas a tener presentes

No debemos perder la bonita tradición de copiarnos CDs de los amigos. Aunque gracias a las conexiones de hoy día se tarda menos tiempo en pasar un álbum por internet que ir físicamente a casa de un amigo, hay muchas ocasiones en las que merece la pena intercambiar música. Además, la otra persona seguro que os puede comentar muchísimas cosas sobre los grupos que le gustan, sin tener que recurrir a Wikipedia.

FiberpartyEn las «partys» informáticas hay muchas cosas para descargar y poco tiempo. Si sois roqueros y veis a un tío con una camiseta de Nightwish, acercáos a él y ofreceos para compartir música, y quizá hagáis un amigo en la vida real. Más adelante quizá os agregue como amigo en Last.fm, también ;)

Como no me canso de repetirlo, aquí va una vez más: compartir música en un ámbito doméstico, para uso personal, es legal en España. Copiarse ficheros mp3 va incluído en este caso, aunque vuestro amigo no tuviera la música original. Circulan muchas mentiras y mucha desinfomación por Internet al respecto; en caso de duda pasáos por los blogs de Andy Ramos o David Bravo y rebuscad entre sus artículos.

Otro punto a tener en cuenta es el informatizar la música existente. En todas las casas todavía queden CDtecas enormes, o incluso estanterías llenas de vinilos o cassettes. Antes de perder el tiempo pasando un vinilo al ordenador os recomiendo que os bajéis el álbum de internet; tardaréis menos y la calidad será superior. Es discutible si un LP suena mejor que un CD, pero lo que no admite dudas es que la conversión de un LP a fichero mp3 hace que se escuche peor que un mp3 remasterizado.

Si tenéis música propia o maquetas que son imposibles de bajar desde Internet, no os quedará más remedio que pasarla al ordenador para no perderla cuando dejen de funcionar todos los reproductores de cassette del mundo. Yo he tenido que sufrir este proceso alguna vez y no os lo recomiendo; de todos modos, pese a ser una molestia, no es nada difícil. Tenéis que conectar la salida de auriculares de un walkman o de vuestro equipo de música a la clavija de entrada de línea o micrófono —probad ambas, una sonará bien y la otra no— de vuestro ordenador, abrir un programa de captura de audio como Audacity, y grabar desde el PC lo que estáis reproduciendo en el aparato original. Luego se guarda el fichero con formato mp3, y lo tendréis almacenado para la posteridad.

El truco final

Ya pasó la época en la que teníamos una discoteca de diez o quince álbumes y los teníamos que escuchar hasta la saciedad porque no nos quedaba dinero para comprar más. Consideraciones éticas aparte, ahora es posible acceder virtualmente a toda la música existente en el mundo de forma gratuita.

Y ahora, ¿cómo nos organizamos en esta jungla de opciones?

Os voy a explicar el método que uso para descubrir la música que me gusta. No sólo es sencillo, sino que ¡además es divertido!

Empezaremos instalando el programa de last.fm que envía la lista de canciones que escuchamos a nuestro perfil de usuario. Al cabo de unos pocos días, la web empezará a ofrecernos sugerencias y a recomendarnos grupos nuevos.

Desde el mismo last.fm podemos navegar por las páginas del grupo que se nos ofrece; examinar su discografía, ver los comentarios de los usuarios, escuchar fragmentos de sus temas más famosos, etcétera. Con todo esto nos podremos hacer una idea de su estilo musical y, por lo tanto, si nos gusta o no.

Una vez hemos localizado un grupo que nos gusta, es tan sencillo como ver qué álbum es el más escuchado y bajárnoslo por BitTorrent. Así lo podremos escuchar entero y ¡tachán! habremos descubierto un grupo nuevo.

En lugar de last.fm podéis usar la biblioteca musical de iTunes, que también realiza estadísticas de oyentes, enlaza con grupos similares y permite la previsualización de canciones durante 30 segundos. Finalmente, si aún queréis más información, podéis recurrir a Wikipedia para saber más acerca de ese nuevo grupo que habéis encontrado. Con el paso de los meses, las recomendaciones de last.fm serán cada vez más interesantes, e incluso las podéis regular para que os muestren grupos más populares o más indies.

Se acabó estar enganchado siempre a la misma música y, además, os ahorráis la basura que suena por las radios hoy día. Gracias a Internet, podréis descubrir a grupos que no tienen un buen padrino que les compre minutos en los 40 principales, pero cuya música es espectacular.

Y, si creéis que vuestro karma disminuirá por bajar música, recordad que en realidad ya estáis pagando por ella. Cada vez que compráis un CD o DVD virgen, cada vez que compráis un móvil, un reproductor mp3 o un disco duro, las entidades de gestión ya «prevén» que los usaréis para escuchar música que no habéis comprado en plástico y os cargan una tasa adicional. ¡Vamos a darles la razón y escuchemos música bajada de Internet!

Comentarios.

Avatar de aramos

Por aramos hace 3 meses

Excelente artículo Carlos, al igual que el de las tiendas online.

Sólo una precisión; mientras que está claro que descargarse música desde una red P2P no es un delito (penal), solo decirte que la mayoría de la doctrina jurídica sí lo considera un ilícito civil.

¡Un saludo!

Andy

Avatar de bydiox

Por bydiox hace 3 meses

Excelente artículo, aunque imagino que la mayoría sepa las formas de descargar, no está de más recordarlas y volver a recordar también la legalidad de lo que estamos haciendo (NO somos piratas).

Únicamente puntualizar la ILEGALIDAD de descargar discos que NO han salido aún a la venta, ripeos que van rulando por ahí sin consentimiento del autor, probablemente a partir del master o similares.

@aramos: Si no recuerdo mal, varios jueces ya dijeron que NO era un delito, ¿verdad?

Avatar de nowindi

Por nowindi hace 3 meses

Que pedazo de articulo. felicidades y ademas pones como ejemplo el mejor disco de la historia (Back in Black - AC/DC)

Avatar de carazo

Por carazo hace 3 meses

Gran artículo Carlos, por cierto lo han subido a Menéame: http://meneame.net/story/escuchar-musica-gratis-internet-1. Meneado y a meneadlo.

Avatar de hormigo

Por hormigo hace 3 meses

Gracias, Carlos.

Hay otros servicios parecidos a last.fm, como finetune, y uno que me encanta porque sí permite elegir la canción que quieras y escucharla las veces que quieras. Se trata de deezer.com, y lo malo respecto de last.fm, es que tiene bastante menos material disponible.

Avatar de David Rodríguez Campos

Por David Rodríguez Campos hace 3 meses

Hay por ahí una maravillosa web rusa... (aiSh estos rusos... xDD) con más de 15 millones de mp3 en descarga directa a buena velocidad www.worryaboutyou.com y un reproductor que a mi me encanta... pese a ser un poco "chorra" que te hace un playlist de unas 15 o 20 canciones según el rollito que a ti te mole ese día... www.musicovery.com

Disfrutad de la música! :D

Avatar de ivanlasso

Por ivanlasso hace 3 meses

Excelente artículo. Muy, pero que muy bueno. Aunque conocía todas las webs y programas, tus explicaciones sobre BT y eMule me han sido muy útiles. Por cierto, suscribo lo que dice David Rodríguez sobre worryaboutyou, un sitio estupendo donde encontrar cosas.

Avatar de Dosflores

Por Dosflores hace 3 meses

Muy buen artículo Carlos. Conocia lastfm, tenia cuenta, pero gracias a tu articulo lo estoy redescubriendo.
Añadir Goear (http://goear.com/) que permite escuchar canciones sueltas, no es una solucion, pero nos puede salvar de algún apuro.

Avatar de Carlos Fenollosa

Por Carlos Fenollosa hace 3 meses

Tomo nota de las páginas que me comentáis. La verdad es que no las conocía y son muy interesantes, en especial las que permiten escuchar una canción en concreto.

Cuestión aparte es el de las páginas rusas. Como allí la legislación de copyright es muy diferente, la RIAA y similares les meten una caña bestial

Avatar de aramos

Por aramos hace 3 meses

@bydiox: sí, hay varios jueces que han dicho que no es delito, pero también han reconocido (en concreto, la Audiencia Provincial de Cantabria) que existe un ilícito civil, que dijo:

“Resulta claro que la expresión ‘utilización colectiva‘, aun interpretada restrictivamente, abarca todos aquellos casos en los que la obra se comparte con usuarios ajenos al círculo familiar o íntimo del copista, con personas indeterminadas mediante una oferta general de acceso o intercambio, como ocurre con el sistema ‘peer to peer’ (P2P) o en el presente caso“

Hablé sobre la sentencia en http://www.interiuris.com/blog/?p=422

Saludos

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